Correos electrónicos correctamente aportados en un juicio


Ante el aumento de la presentación de correos electrónicos en procesos judiciales hoy voy a hablarles sobre la correcta forma de presentarlos así como de los casos en los que pueden impugnarlos como prueba.

Correos electrónicos correctamente aportados en un juicio

Caso práctico

“El letrado de la acusación aporta como elemento probatorio una serie de correos electrónicos impresos acompañados de sello notarial. ¿Qué puede hacer el letrado de la defensa? ¿Ha actuado correctamente el letrado de la acusación?”

Qué es un correo electrónico

El correo electrónico (también conocido como e-mail, un término inglés derivado de electronic mail) es un servicio que permite el intercambio de mensajes a través de sistemas de comunicación electrónicos. El concepto se utiliza principalmente para denominar al sistema que brinda este servicio vía Internet mediante el protocolo SMTP (Simple Mail Transfer Protocol), pero también permite nombrar a otros sistemas similares que utilicen distintas tecnologías. Los mensajes de correo electrónico posibilitan el envío, además de texto, de cualquier tipo de documento digital como imágenes, videos, audios, etc.

¿Cómo funciona el correo electrónico?

El funcionamiento del correo electrónico es similar al del correo postal. Ambos permiten enviar y recibir mensajes, que llegan a destino gracias a la existencia de una dirección. El correo electrónico también tiene sus propios buzones: son los servidores que guardan temporalmente los mensajes hasta que el destinatario los revisa. El estadounidense Ray Tomlinson fue quien incorporó el arroba (@) a las direcciones de correo electrónico, con la intención de separar el nombre del usuario y el servidor en el que se aloja el buzón de correo.

De qué se compone un correo electrónico

Un correo electrónico tiene los siguientes elementos básicos:

  • El destinatario. En esta casilla llamada “Para”, se pueden incluir tanto una como varias direcciones de personas a las que se les va a enviar dicho correo. Además se otorga la oportunidad de que esas direcciones que se van a incluir no sean visibles por el resto de personas que las reciben.
  • El asunto. Es el apartado donde de manera breve y escueta debe aparecer el tema sobre el que gira el correo electrónico.
  • El mensaje. En dicho apartado, de gran amplitud, es donde se escribe el mensaje que desea enviar. Para que dicho texto esté, estéticamente hablando, tal y como deseamos se ofrecen herramientas con las que elegir el tipo de letra, la alineación, el color, hipervínculos e incluso emoticonos.
  • Archivos adjuntos. Los correos electrónicos permiten adjuntar tanto documentos de diversa tipología (textos, hojas de cálculo, base de datos, pdf…) como fotografías e incluso vídeos.

Luego, quien reciba dicho email tiene distintas posibilidades. Así, no sólo podrá leerlo y responderle al emisor del mismo sino que también podrá reenviarlo a otros destinatarios, archivarlo, almacenar una copia local en el PC, borrarlo de manera permanente, marcarlo, añadirle etiquetas y también catalogarlo como spam.

Los correos electrónicos se envían y se reciben en código MIME.

Qué es el código MIME de un correo electrónico

Multipurpose Internet Mail Extensions o MIME (en español “extensiones multipropósito de correo de internet”) son una serie de convenciones o especificaciones dirigidas al intercambio a través de Internet de todo tipo de archivos (texto, audio, vídeo, etc.) de forma transparente para el usuario. Una parte importante del MIME está dedicada a mejorar las posibilidades de transferencia de texto en distintos idiomas y alfabetos. En sentido general las extensiones de MIME van encaminadas a soportar:

  • Texto en conjuntos de caracteres de distintos formatos;
  • Adjuntos que no son de tipo texto;
  • Cuerpos de mensajes con múltiples partes (multi-part);
  • Información de encabezados.

Prácticamente todos los mensajes de correo electrónico escritos por personas en Internet, y una proporción considerable de estos mensajes generados automáticamente, son transmitidos en formato MIME a través de SMTP. Los mensajes de correo electrónico en Internet están tan cercanamente asociados con el SMTP y MIME que usualmente se les llama mensaje SMTP/MIME.

Los clientes de correo y los servidores de correo convierten automáticamente desde y a formato MIME cuando envían o reciben e-mails.

Correos electrónicos como evidencia digital

¿Puede impugnarse un correo electrónico como prueba?

La respuesta es sí. Para que una prueba sea tenida en cuenta a la hora de dictar sentencia su autenticidad e integridad tienen que estar fuera de toda duda. Aportar los correos electrónicos en papel, sin aportar así mismo los ficheros electrónicos que los componen junto a los elementos que permitan examinar el origen de dichos ficheros y la cadena de custodia de los mismos, puede provocar que esos correos electrónicos no sean tenidos en cuenta como prueba en un juicio. El correo electrónico lo constituye el fichero digital, no su visualización en papel o en soporte fotográfico.

Tampoco aporta nada un sello notarial, ya que el notario simplemente da fe de lo que aparece impreso en el papel, no de si lo que está viendo es auténtico e íntegro.

Por lo tanto, si como letrado se encuentra con este caso de contrario, cuente con un perito informático que elabore un contrainforme al objeto de anular la validez probatoria de esos correos electrónicos impresos, ya que son fácilmente falsificables

Si, por el contrario, los correos electrónicos los aporta usted, cuente con un perito informático que los extraiga y elabore un estudio de su integridad y autenticidad o, si la parte contraria tiene un mínimo de conocimiento de este tema, le impugnarán la prueba en base a lo que acabo de indicar.

Proceso para estudiar la autenticidad e integridad de un correo electrónico

Existen diversos métodos para verificar la autenticidad de un correo electrónico, por orden de fiabilidad decreciente:

Correo electrónico firmado digitalmente

Existen servicios de correo electrónico que permiten firmar digitalmente un correo electrónico. El uso de un certificado digital reconocido para la firma del correo electrónico asegura:

  • Fecha y hora de su envío, dado que se firma al enviarlo.
  • Identidad del remitente, con nombre, apellidos y NIF, no sólo la dirección del buzón de correo que lo envía.
  • Que el correo electrónico no ha sido modificado en ningún aspecto.

Este es el método más seguro para la posterior verificación de la originalidad de la comunicación electrónica.

Intervención de un tercero de confianza

Existen servicios de correo electrónico que permiten remitir los correos electrónicos a través de la plataforma de un tercero de confianza acreditado. El tercero de confianza hace de intermediario, registrando en sus servidores la remisión del correo del correo electrónico, reenviándolo a su destinatario final.

Normalmente el tercero de confianza registra en sus servidores:

  • Datos del remitente
  • Fecha y hora del envío
  • Datos del destinatario
  • Copia del correo electrónico

El tercero de confianza está en condiciones de certificar una copia fidedigna de la comunicación electrónica así como que ésta tuvo lugar en un determinado momento.

Registros del servidor de correo que alberga el buzón de correo receptor

Los servidores de correo electrónico registran información relativa a todos los correos electrónicos que se reciben. Accediendo a los datos del servidor que alberga el buzón de correo receptor se puede obtener:

  • Fecha y hora de recepción del envío.
  • Copia del correo electrónico tal y como se recibió.
  • Datos del receptor de la comunicación electrónica.
  • Trazas y metadatos que acompañan al envío

Sin embargo este método no permite certificar en todos los casos los datos de la persona que emite el correo electrónico ya que las cabeceras del correo electrónico no necesariamente se corresponden con el buzón de correo que emite la comunicación, tal y como se ha descrito anteriormente.

Estudio de metadatos de los correos electrónicos obtenidos del buzón de correo

Los correos electrónicos contienen una serie de metadatos que, investigados en su conjunto, pueden permitir estudiar si dichos correos han podido ser adulterados. Entre estos metadatos cabe destacar:

  • Las cabeceras MIME del correo electrónico: Estas cabeceras contienen información relativa a remitente y receptor, hora de la comunicación y, lo que es más importante, datos del paso del correo electrónico a través de distintos servidores en Internet hasta llegar a destino.
  • Metadatos de los archivos adjuntos: Estos datos pueden contener información de a qué hora se crearon dichos documentos, con qué software, qué usuario los creó y un sinfín de información.

El cotejo en su conjunto de varios correos electrónicos, obtenidos directamente desde el buzón de correo que los contiene, y de sus metadatos, nos puede permitir dilucidar si alguno de dichos correos ha podido ser adulterado, si bien no es el método ideal ni el más fiable en caso de tratarse de buzones de correo electrónico corporativos gestionados por la propia entidad.

Estudio de ficheros copia de correos electrónicos

El software utilizado como cliente de correos electrónicos, así como las aplicaciones de copia de seguridad del contenido de los buzones de correo generan ficheros copia de los correos electrónicos originales, generalmente en formato de archivo “EML”. Al igual que en el caso anterior, los ficheros contienen una serie de metadatos que, investigados en su conjunto pueden permitir estudiar si dichos correos han podido ser adulterados. Entre estos metadatos cabe destacar:

  • Las cabeceras MIME de la copia del correo electrónico: Estas cabeceras contienen información relativa a remitente y receptor, hora de la comunicación y, lo que es más importante, datos del paso del correo electrónico a través de distintos servidores en Internet hasta llegar a destino. Pueden ser fácilmente manipulados editando el contenido del fichero EML, el cual no se encuentra cifrado.
  • Metadatos de los archivos adjuntos: Estos datos pueden contener información de a qué hora se crearon dichos documentos, con qué software, qué usuario los creó y un sinfín de información, mucho más fiable que las cabeceras MIME de la copia de los correos.

Resolución del caso práctico

Resolución del caso práctico

El abogado acusador no ha aportado correctamente los correos electrónicos al no acompañar la impresión en papel de los propios correos electrónicos en su correspondiente fichero digital, ni de un dictamen pericial que demuestre el origen de esos ficheros y la preservación de su cadena de custodia, por lo que el abogado defensor puede pedir que no sean tenidos en cuenta como prueba aportando un contrainforme demostrativo de que esas impresiones se han podido falsificar, además de forma bastante sencilla, como se ha visto. El correo electrónico en sí es el fichero digital, no su visualización en pantalla o en un papel.

Uno de los grandes errores por parte de los letrados es aportar elementos de prueba digitales sin contar con un perito informático y se arriesgan a que, si el otro letrado tiene un mínimo conocimiento, pueda invalidarle la prueba y dar al traste con el caso.

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Acerca de Pedro De La Torre

Soy perito informático judicial colegiado, legalmente habilitado para actuar ante los tribunales de Justicia, conferenciante y ponente habitual en jornadas sobre peritaje informático, ciberseguridad y tecnologías de la información. Consultor especializado en estrategia digital y seguridad de la información.

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