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La prueba pericial informática en el proceso judicial

La prueba pericial informática en el proceso judicial

La prueba pericial informática es un medio de prueba reconocido legalmente, con una casuística propia derivada de la complejidad inherente a toda prueba tecnológica, muy especialmente las del ámbito informático.

La nueva frontera de la prueba judicial

Las novedades en el ámbito de la informática se están introduciendo en la sociedad de forma vertiginosa y constante. Constituyen una realidad insoslayable que no puede ser pasada por alto por el ordenamiento jurídico. En efecto, cada vez con mayor frecuencia, los letrados fundamentan sus pretensiones en conversaciones de Whatsapp, correos electrónicos, fotografías digitales, audiciones, archivos existentes en un servidor de internet, documentos firmados electrónicamente, e incluso de sistemas de información complejos.

Surge, por tanto, la necesidad de regular lo que se ha dado en llamar “nueva frontera de la prueba”. Esta nueva frontera plantea numerosos interrogantes y desafíos, como:

  • ¿Qué es una prueba electrónica?
  • ¿En qué formato se puede aportar al proceso?
  • ¿Cuál es su valor probatorio?
  • ¿Qué requisitos son necesarios para que se admita por los tribunales?
  • ¿Qué medidas se pueden adoptar para garantizar la integridad de la prueba electrónica?
  • ¿Puede un notario o cualquier otro fedatario público examinar una web para acreditar su contenido?
  • ¿Puede un notario acreditar el contenido de un correo electrónico? ¿Y el contenido de un chat de Whatsapp?
  • ¿Cuándo debe aportarse un dictamen pericial informático?
  • ¿Qué titulación debe poseer un perito informático?
  • ¿Cuáles son los protocolos que deben seguirse en la conservación y análisis de evidencias digitales?
  • ¿Cómo deben valorar los tribunales un dictamen pericial informático?

La prueba pericial informática versará sobre todos estos nuevos temas aparecidos como consecuencia de la Revolución Digital.

¿Qué es la prueba pericial informática?

La prueba pericial informática es una prueba personal documentada. Consiste en la averiguación de alguna circunstancia relevante relacionada con el hecho objeto de controversia mediante la aplicación de especiales conocimientos técnicos o científicos en el ámbito de la ingeniería informática.

No obstante, esos conocimientos no pueden sustituir la decisión del juzgador, ni imponerse a ella, pues el perito informático es un auxiliar del ejercicio de la función jurisdiccional, y no alguien cuyo criterio deba imponerse a quienes asumen la tarea decisoria.

No puede considerarse como prueba pericial informática lo que verdaderamente es prueba documental, como la impresión de un correo electrónico, una captura de pantalla de Whatsapp o una web, o de una fotografía digital.

Carga de la prueba y pericial informática

Carga de la prueba y pericial informática

Por regla general, cada parte debe probar el supuesto de hecho cuyas consecuencias jurídicas invoca a su favor. Sin embargo, en una clara manifestación del principio de buena fe, cuando para una parte resulta mucho más fácil la acreditación de un dato, es ella la que debe probarlo.

La interpretación de la carga de la prueba ha de ser flexible, con criterios no tasados. Estos criterios deben ser adoptados en cada caso, según la naturaleza de los hechos afirmados o negados y la disponibilidad o facilidad para probar que tenga cada parte.

Cuando sean necesarios conocimientos científicos, técnicos o prácticos en el ámbito de la informática para valorar hechos que beneficiarían a una parte, ésta deberá aportar al proceso la correspondiente pericial informática. También podrá solicitar, en los casos previstos en la ley, que se emita dictamen por perito judicial informático designado por el tribunal.

Valoración de la prueba pericial informática

La valoración de la prueba pericial informática corresponde al tribunal de instancia, y no es objeto de casación a no ser que sea ilógica, arbitraria o contraria a Derecho.

La prueba pericial informática es de libre apreciación por el juez, no tasada, y valorable según las reglas de la sana crítica. Al valorarla, el tribunal deberá ponderar:

  • Los razonamientos que contengan los informes periciales informáticos y los que se hayan vertido en el acto de juicio o vista en el interrogatorio del perito informático autor del mismo.
  • La competencia profesional de los perito informático que lo haya emitido, así como cualquier circunstancia que haga presumir su mayor o menor objetividad.
Valoración en base a las reglas de la sana crítica

Valoración en base a las reglas de la sana crítica

En relación a la valoración de la prueba pericial informática cabe indicar:

  • La función del perito informático es la de auxiliar al juez, ilustrándole sin fuerza vinculante sobre las circunstancias del caso, pero sin negar en ningún caso al juzgador la facultad de valorar el informe pericial.
  • El proceso deductivo del juzgador no puede chocar de una manera manifiesta y evidente con el raciocinio humano, y sus apreciaciones han de guardar coherencia entre sí. No puede vulnerar la sana crítica, ni establecer conceptos fácticos distintos de los que realmente se han querido llevar a los autos. Tampoco puede provocar alteraciones que impliquen cambios en lo concluido por el perito informático.
  • No existen normas legales sobre la sana crítica, pues sus reglas no están codificadas y han de ser entendidas como las más elementales directrices de la lógica humana. Por tanto, son los criterios de la razonabilidad y de la lógica los que presiden dicha valoración.
  • No puede alterarse la valoración de la prueba pericial informática más que cuando el juzgador de la instancia tergiverse ostensiblemente las conclusiones periciales, falsee de forma arbitraria sus dictados o extraiga deducciones absurdas e ilógicas.
  • La prueba analizada deberá valorarse por la fuerza de la convicción que la exposición y conclusiones del perito informático tengan, objetivamente consideradas con arreglo al razonar humano.
  • No puede desarticularse el dictamen pericial informático para valorar sólo algunos aspectos del mismo.
  • La fuerza probatoria del informe pericial informático reside, no en sus afirmaciones, ni en la condición, categoría o número de sus autores, sino en su mayor o menor fundamentación y razón de ciencia.

¿Influye la designación del perito informático en la valoración?

En la valoración de la prueba pericial informática por parte del juez no influye la designación del perito. El sólo hecho de la designación del perito por una de las partes no es motivo alguno para desechar, sin más, su credibilidad. La pericia no cambia en su estructura o finalidad porque sea emitida por un perito designado por la parte o por un perito designado por el tribunal, recurriendo a los listados que los colegios profesionales han de aportar anualmente a los juzgados.

Por eso no es el origen subjetivo de la prueba pericial informática, supuesta la cualificación profesional del perito informático, lo que determina su valoración, sino el contenido objetivo del dictamen pericial.

Valoración de dictámenes periciales contradictorios

El juez se erige en perito de peritos ante un careo, y es a él a quien corresponde valorar los informes que éstos, en caso de ser varios. Para ello debe razonar por qué le merece mayor o menor credibilidad una prueba pericial informática frente a otra, en función de las circunstancias concurrentes en cada caso.

Ahora bien, aunque es cierto que los informes periciales no vinculan en absoluto al juzgador, éste sólo puede apartarse de las conclusiones de los peritos cuando haya motivos objetivos que lo permitan o justifiquen. El juez debe argumentar su decisión con el fin de alejar la sospecha y el peligro de arbitrariedad.

Declaración testifical del perito informático

La declaración testifical del perito informático

La declaración testifical del perito informático es complementaria al dictamen pericial, e influye de forma determinante en la valoración de la prueba pericial informática que pueda hacer el juez.

El perito informático está obligado a comparecer al llamamiento judicial, en declarar, y en hacerlo con verdad. En caso de no hacerlo puede incurrir en responsabilidad penal por delito de obstrucción a la justicia, desobediencia grave o falso testimonio, según los casos.

La declaración del perito se presta, previos juramento o promesa de decir verdad, identificación del mismo e ilustración sobre sus obligaciones como tal ante el juzgador. Dicha declaración debe prestarse libre y espontáneamente debiendo permitirse la narración sin interrupciones sobre la prueba pericial informática. Sólo después se le dirigirán las preguntas que las partes o el tribunal estimen convenientes.

La declaración del perito informático será oral, sin que pueda leer respuesta alguna que lleve escrita, siendo posible consultar apuntes sobre datos de difícil recuerdo. También es posible la declaración por videoconferencia. En todo caso la declaración y los contenidos han de ser pertinentes y ajustados a los hechos objeto de enjuiciamiento.

Los peritos tienen prohibida su presencia en la sala con anterioridad al testimonio sobre la prueba pericial informática. Todo ello con la finalidad de evitar la contaminación de su testimonio.

Retos del sistema judicial en la sociedad de la información

El sistema judicial ha de responder a los nuevos retos derivados de los avances informáticos, muy especialmente a los cambios sociales relacionados con la adquisición y difusión de información, al conjunto de servicios profesionales que se prestan mediante equipos informáticos y a los propios sistemas informáticos proyectados e implantados de forma análoga a bienes inmuebles.

La llamada sociedad de la información se fundamenta en la microelectrónica, la informática (en su vertiente hardware y software) y en las telecomunicaciones, y está provocando cambios exponenciales en todos los ámbitos:

  • Relaciones sociales.
  • Ocio.
  • Educación.
  • Actividades económicas.
  • Participación política.
  • Nuevos bienes y formas de consumo.
  • Sanidad
  • Administración electrónica, incluidas nuevas formas de relacionarse con la Justicia.

Aumento de las pruebas periciales informáticas

Con todo ello, en el s. XXI es muy habitual que, ligados a cualquier hecho susceptible de ser examinado por un tribunal, estén informaciones electrónicas producidas por personas, empresas y/o Administraciones, susceptibles de ser recogidos en una prueba pericial informática. Algunos ejemplos son:

  • Correos electrónicos.
  • SMS.
  • Ficheros ofimáticos.
  • Historiales de navegación en Internet.
  • Logs de actividad en sistemas de información de todo tipo.
  • Páginas webs.
  • Discos duros y memorias USB.
  • Datos GPS.
  • Archivos de vídeo y/o audio.
  • Cerraduras electrónicas de vehículos, hoteles…

También hemos pasado de una época en que, como mucho, un usuario disponía de un ordenador personal, a otra en la que cada usuario dispone de múltiples dispositivos, como teléfonos inteligentes, tablets, relojes inteligentes, ordenadores portátiles… Con ello las fuentes de origen de pruebas digitales se han multiplicado.

Hay que tener presente que hay muchos elementos que, si bien anteriormente se reflejaban en otro tipo de instrumentos, ahora se producen mediante instrumentos de naturaleza electrónica, como fotografías, vídeos o electrodomésticos. El llamado “Internet de las Cosas” está marcando una nueva tendencia a interconectar electrónicamente todos los objetos de uso cotidiano. Así pues la digitalización de los medios tradicionales es imparable y será exponencial.

Gobierno y Administración de Justicia desbordados

Gobierno y Administración de Justicia desbordados

Ante todo ello el Gobierno Español no está sabiendo adaptar el marco jurídico y la propia Administración de Justicia a esta nueva realidad. Esto provoca que los tribunales deban administrar justicia en entornos alegales y de gran inseguridad jurídica para las partes. Tanto es así que incluso es objeto de controversia legal la actividad profesional de los ingenieros informáticos, en contraposición con ámbitos más tradicionales como la ingeniería industria, de minas, de caminos y puertos o de telecomunicaciones.

Por ello, el sistema judicial español se enfrenta a una digitalización exponencial de los medios de prueba y de los propios hechos a juzgar. Además existe un marco jurídico obsoleto y analógico, que en muchos casos no contempla específica y detalladamente estas nuevas realidades.

Todas estas circunstancias convierten en un reto valorar una prueba pericial informática frente a dictámenes periciales industriales o arquitectónicos, de más rancio abolengo. Por ello los juzgadores necesitan de auxilio para poder interpretar y conocer adecuadamente una prueba pericial informática. En caso contrario, la inseguridad jurídica está servida.

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